viernes, 16 de junio de 2023

LA GRAN TENDENCIA

La Coronación de la Virgen, como muchos sabemos, es un cuadro del año 1635-1636 pintado por Diego Velázquez. Este cuadro emplea la técnica de óleo sobre lienzo y sus medidas son de 178,5 x 134,5 cm

Muchos estamos de acuerdo con que esta obra sigue la moda de la época, dando la sensación de un gran equilibrio y armonía de líneas. Está muy pensada y muy estructurada y aunque siga modelos ya vistos por otros artistas, como El Greco o Durero, aquí Velázquez crea una escena muy personal, donde la imagen de Dios, Padre e Hijo forman la figura de un corazón que alberga en su interior a La virgen, que tiene su mano izquierda en su pecho, indicando el corazón, de este modo menciona así una creencia muy popular de la España católica del siglo XVII que era el culto al corazón de María.

Lucía Perez

EL ÉXITO DEL TRIUNFO DE BACO

 Rodríguez de Silva y Velázquez, conocido como Diego Velázquez expone su famoso cuadro titulado El triunfo de Baco es un óleo sobre lienzo que mide 165 x 225cm y fue pintado entre el año 1628 y el 1629. Es conocida popularmente como Los borrachos, El cuadro lo pintó unos cinco años después de su llegada a Madrid procedente de Sevilla, y poco antes de su primer viaje a Italia. Velázquez consiguió captar con enorme realismo la embriaguez en sus sonrisas y sus caras enrojecidas por el vino. Quiso representar el vino como símbolo

Lucia Perez 

martes, 13 de junio de 2023

Experimiento Añañin desmiente creencias

La gran sorpresa en la feria de la ciudad.

Una mañana calurosa en la plaza más importante de la ciudad se hizo la primera feria de la ciencia en la que los hombres han podido exponer sus experimentos. Podemos recalcar el experimento de Añañin que trataba sobre desmentir que las plantas se alimentaban del suelo y explicó cómo lo descubrió

Agarré una maceta, puse en su interior 200 libras (90 kg) de tierra que había secado en un horno, la empapé en agua y planté en ella un vástago de sauce que pesaba 5 libras (2,28 kg) Pero la maceta únicamente fue regada con agua de lluvia o (cuando fue necesario) con agua destilada; y era grande (en tamaño) y estaba hundido en la tierra; y para evitar que el polvo del aire de su alrededor se mezclara con la tierra, el borde de la maceta se resguardó, cubriéndose con una lámina de hierro recubierta de estaño y horadada por muchos agujeros. No calculé el peso de las hojas que cayeron en los cuatro otoños. Por último, sequé de nuevo la tierra de la maceta y se encontraron las mismas 200 libras (90 kg) menos unas 2 onzas (56 gramos); por lo tanto, 187 libras (85 kg) de madera, corteza y raíz habían crecido solo del agua. 



En conclusión, la feria de la ciencia en la plaza principal de la ciudad fue testigo de un experimento revolucionario llevado a cabo por Añañin, que desafió la creencia común de que las plantas se alimentan exclusivamente del suelo.

La primera feria de la ciencia en la plaza principal se convirtió así en el escenario donde se desafiaron concepciones arraigadas y se abrieron nuevas puertas en la investigación científica. El experimento de Añañin fue muy importante en la comprensión de la alimentación de las plantas y demostró cómo la curiosidad y la observación pueden llevarnos a descubrimientos sorprendentes y transformadores.


sábado, 10 de junio de 2023

DUELO DE ESPADACHINES

Dos grandes maestros se enfrentan


En un emocionante encuentro de esgrima en la Corte Real, el afamado espadachín Don Rodrigo de la Vega se enfrentó al audaz maestro de armas, el capitán Hernando Pérez. Ante una multitud de nobles y damas, los dos hábiles esgrimistas dieron un espectáculo digno de los libros de historia.


El duelo comenzó con una exhibición de movimientos rápidos y precisos. De la Vega, conocido por su elegante estilo y su destreza sin igual, sorprendió a todos con su técnica impecable. Cada golpe de su espada parecía un baile perfectamente coreografiado.


Sin embargo, el capitán Pérez no se quedó atrás. Con su astucia y agilidad, contrarrestó los ataques de De la Vega con maestría, desplegando movimientos ingeniosos y tácticas sorprendentes. El público no pudo contener sus exclamaciones de asombro ante la habilidad de ambos esgrimistas.


El duelo se prolongó durante horas, con cada uno de ellos luchando con honor y valentía. La tensión en el aire era palpable mientras los espectadores seguían cada movimiento con los ojos abiertos de par en par. Finalmente, después de una serie de intercambios emocionantes, De la Vega logró asestar un golpe certero a Pérez, ganando el duelo.


El público estalló en una ovación atronadora, reconociendo la destreza y la valentía de ambos esgrimistas. Don Rodrigo de la Vega fue alabado como el campeón indiscutible de la esgrima en el Siglo de Oro, y su nombre se convirtió en sinónimo de habilidad y maestría en el manejo de la espada. 

Este duelo épico demuestra que el deporte y la competencia eran una parte integral de la vida en el Siglo de Oro. Además de las artes y la literatura, los espectáculos deportivos también cautivaban los corazones y las mentes de la nobleza y el pueblo, dejando un legado de valentía y habilidad que perduraría a lo largo de los tiempos. 

viernes, 9 de junio de 2023

LA EMOCIÓN DEL JUEGO DE PELOTA

El encuentro que cautivó a la nobleza y el pueblo durante el Renacimiento

En una soleada tarde del siglo XVI, las calles de una pequeña ciudad española se llenaron de expectación. El aire estaba llena de la emoción y la pasión de un deporte que había cautivado tanto a la nobleza como al pueblo común durante el florecimiento cultural y artístico conocido como el Siglo de Oro.

El "Juego de Pelota", un deporte atlético que mezclaba habilidad, fuerza y destreza, se había convertido en el pasatiempo favorito de la época. Las reglas eran simples: dos equipos se enfrentaban en un campo rectangular, separado por una red en el medio. El objetivo era hacer pasar una pelota de cuero macizo por encima de la red, utilizando únicamente las manos, los antebrazos o cualquier parte del cuerpo, excepto los pies.

La multitud se colocó en el patio del palacio real, donde los espectadores, desde la alta nobleza hasta los ciudadanos, se juntaban en las gradas de madera para presenciar la competición. Los murmullos y las apuestas resonaban en el aire, mientras los jugadores se preparaban para entrar en el campo. Vestidos con sus equipaciones elaboradas y coloridas, los equipos representaban a diferentes zonas de la ciudad.


El sonido de una trompeta anunció el inicio del partido. La pelota, hecha a mano y rellena de cabello de caballo, fue lanzada al aire y los jugadores se lanzaron a por ella. Los movimientos eran ágiles y rápidos, y los jugadores demostraban su habilidad al esquivar la pelota y devolverla con fuerza y precisión. Los espectadores se animaban y aplaudían cada jugada, creando una gran emoción y competitividad.

A medida que el juego avanzaba, los equipos rivalizaban por cada punto. La destreza y el ingenio se aumentaba a medida que los jugadores intentaban superar las defensas del equipo contrario. El público se asombraba con las acrobacias y los movimientos elegantes de los jugadores más habilidosos. Era un espectáculo que combinaba el deporte y el arte, un testimonio de la pasión y la creatividad del Siglo de Oro.

El juego continuó durante horas, y la intensidad fue en aumento a medida que el sol se ponía. Al final, el equipo local logró una victoria apretada, desatando la alegría de sus seguidores. Los jugadores, agotados pero satisfechos, se felicitaron mutuamente por su esfuerzo y rendimiento.



LA GRAN TENDENCIA

La Coronación de la Virgen, como muchos sabemos, es un cuadro del año 1635-1636 pintado por Diego Velázquez. Este cuadro emplea la técnica d...